jueves 3 de diciembre de 2009

"Estupefactos" por Cesar Hildebrant

No comulgo mucho con este periodista, pero ha redactado algo bastante interesante que nos deja pensando a todos en el Perú que queremos para el mañana. ¿Tendra razón? Por analizar.
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El evento lo organizaron la Universidad del Pacífico e Interbank y concluyó el pasado lunes.

Se llamó “Seminario Internacional: Claves de una Estrategia Competitiva”.

Concurrieron todos los capitanes de empresa, los almirantes de las finanzas, los cabos sueltos del comercio y los funcionarios públicos con algo que decir en este país que administra Alan García.

La estrella indiscutida fue Michael Porter, considerado por un amplio sector de la prensa internacional como el más reconocido especialista en competitividad de las economías globalizadas.

El diario “Gestión”, por ejemplo, lo presentó así: “el gurú mundial sobre estrategia y competitividad”.

Porter, profesor fulgurante del Harvard Business School y autor de 16 libros, vino a ponerle nota al modelo Fujimori-Toledo-García.

Las llamadas “fuerzas vivas” fueron a escuchar a esta mente brillante, que ha asesorado a empresas como Dupont y Procter and Gamble y cuyo libro “The Competitive Advantage of Nations”, publicado en 1990, se convirtió en referente de todo análisis serio que se hiciera en torno a lo que puede hacer fuerte a un país en una economía sin fronteras aparentes como la actual.

¿Y qué le dijo al empresariado peruano Michael Porter?

Pues le dijo varias cosas (y acudo a la crónica que sobre esa noche memorable hiciera para “Gestión” Alfredo Prado):

La primera es que el Perú carece de una política de largo plazo en materia de competitividad.

La segunda es que la economía peruana no tiene un rumbo definido.

La tercera es que el crecimiento económico del Perú –hecho que la estadística confirma- no se ha reflejado en beneficio de la mayoría de la población.

La cuarta es que el Perú ha vivido estos años “una ilusión exportadora” porque las cifras en azul proceden del alza de las materias primas, mientras que nuestra exportación de productos con valor agregado permanece inmóvil.

La quinta es que el Perú padece de un atraso dramático en relación a la invención y la tecnología. “El Perú -apuntó- no sólo no ha avanzado en este rubro: parece haber retrocedido”.

La sexta es que la mayor parte de la inversión extranjera “no viene a crear nuevas empresas sino para comprar negocios ya existentes”. Y añadió, con espantosa exactitud, lo siguiente: “Cuando un inversionista piensa en una nueva fábrica no piensa en el Perú”.

La séptima es que, a largo plazo, las dificultades del Perú tendrán que ver con la baja productividad, la pésima educación, el deficiente sistema de salud, las debilidades en infraestructura física, la desigualdad social, la aplastante corrupción y el alto nivel de informalidad.

La octava es que los éxitos peruanos de los últimos años pueden irse al demonio sino limpiamos el sistema judicial, sino defendemos los derechos de propiedad y si no fumigamos y reordenamos la disuasiva burocracia creada para entorpecer.

¿Dijo algo más el señor Michael Porter?

Sí. Dijo también que el TLC con China tiene tal grado de asimetría que corremos el riesgo de quedarnos congelados como abastecedores de materias primas, que es como los chinos nos ven también en el futuro.

Dijo todo eso y a las pocas horas regresó a su cátedra de Administración de Negocios en Harvard.

Los empresarios peruanos quedaron estupefactos.

Esta vez la verdad no venía de un ideólogo adversario ni de un Premio Nobel que juega al caviaraje para lavar culpas. Venía de aquella lumbrera internacional que alguna vez escribió “Técnicas para analizar industrias y competidores”, un libro que ha sido 53 veces reeditado y que está traducido a 17 idiomas.

Estupefactos. Esa es la palabra. La farsa la había descubierto, sin dificultad, un especialista de los Estados Unidos.

¿Se atreverá la Caverna a refutarlo?

Por lo pronto, ha guardado un delicioso silencio.

Mercedes Aráoz, azafata de LAN Chile en sus sueños más dorados, no ha dicho una palabra. Los columnistas políglotas del borbonismo limeño se han callado en todos los idiomas que dominan.

No atinan a nada. Se están recuperando del sopapo.

jueves 12 de noviembre de 2009

Un análisis "somero": Lo último de la crisis en el Perú


A lo largo de los últimos meses se escuchan distintas opiniones sobre el desarrollo de la crisis mundial y el impacto que tiene en la economía peruana. Luego de una breve mirada al último reporte de inflación, se podría inferir que lo peor del período contractivo ya ha pasado, y que el camino que queda por recorrer es uno mucho más optimista que el que se ha tomado en los meses pasados.

Como vemos en los medios, las proyecciones de crecimiento de las diferentes instituciones del país han ido cambiando a lo largo del período de la crisis, lamentablemente, hacia abajo. El BCRP estima que el crecimiento para el año 2009 será de 1.8%, es decir, casi 8% menos que el año anterior. Si bien las cifras de crecimiento del primer semestre fueron realmente bajas con una variación porcentual del 0.3% respecto al año anterior, se estima que para el segundo semestre llegue al 3.2%, con lo que se llegará al estimado anual. Por otro lado, en política fiscal, en el primer semestre del año la inversión pública creció 16.7%, y se estima crecerá 52% en el segundo semestre. Esto, mas el consumo privado, explicarían el crecimiento del PBI para este año. Así, se espera que la economía se recupere a tasas lentas en el año 2010-2011.

Para medir realmente la evolución del PBI, este se debe medir en términos desestacionalizados. Con esto, vemos que junio fue el piso (¿tal vez solo uno eventual?) en la economía peruana, y que a partir de julio hay cierto rebrote en varios sectores de la economía como, por ejemplo, en el sector de bienes no primarios. Ciertos indicadores muestran que verdaderamente lo peor de la crisis ya pasó, como el que haya más consumo eléctrico (no hay industria sin energía), y que se este importando más productos del exterior (valga decir, mayor producto puede implicar mayor inversión, lo que implica mayor importación de bienes de capital como maquinaria, etc). Además, el BCRP elaboró una encuesta a empresarios que muestran cada vez más optimismo.

La crisis llegó en una época en que la economía peruana se encontraba con signos de recalentamiento. Las altas tasas de crecimiento del PBI y la inflación por encima del rango de meta del BCRP hicieron que, tanto en materia fiscal como monetaria, se llevaran a cabo políticas de ajuste (talvez erróneas en un primer momento). Asimismo, las proyecciones de crecimiento para el año 2009 eran muy optimistas en ese entonces a comparación de lo que son ahora. No se contó al 100% con el ajuste de inventarios que se realizaría en nuestro país, lo que cada vez hizo que las proyecciones fueran más pesimistas.

En lo que respecta a política monetaria y el BCRP, la tasa de interés actualmente se encuentra en 1.25%, lo que es un gran impulso monetario. En los tiempos donde la crisis comenzó a afectar a la economía peruana, hubo un colapso del tipo de cambio, inducido al alza, lo que hizo evitar el bajar la tasa de interés porque alejaba a los capitales por ser una economía dolarizada. Si lo hacía, la diferencia en el tipo de cambio hubiese tenido un fuerte impacto en la hoja de balance de las empresas. Así, el BCRP comenzó con una política de inyección de liquidez. Esta consistió en la reducción del encaje bancario (en moneda nacional y extranjera), en dar “repos” (créditos del BCRP a la banca privada), y en “swaps” (préstamos con garantía en dólares). Con esto, se trató de evitar el “credit crunch” (restricciones crediticias a los agentes), lo que se ve que pudo evitarse. No obstante, tuvo ciertos errores en lo que respecta a proyecciones de crecimiento por no tener en cuenta el ajuste de inventarios.

Uno de los grandes problemas con los canales de transmisión de la política monetaria en tiempos de crisis es que la transmisión, luego de efectuarse una política, no se realiza instantáneamente, y normalmente pueden tener impacto en la economía meses después de haberla realizado (alrededor de 3 o 4 meses). Por ejemplo, un problema reciente fue el mencionado ajuste. Al hacerse y luego ver lo que se avecinaba de la crisis, fue difícil “ponerle freno”: las políticas ya se habían realizado y, al demorarse en mostrar su impacto en la economía, lo tuvieron cuando la crisis ya era evidente en nuestro país. Esto se presenta con mayor fuerza en materia fiscal. Cuando el ex Ministro de economía, Luis Valdivieso, redujo el gasto para ponerle freno a la economía, meses después recién se pudieron sentir los efectos cuando la crisis era más que evidente.

Si bien tarde, se puso corregir este aparente error. Esperemos, entonces, que las cifras de los últimos meses sigan como lo han estado haciendo, y que estemos, como muchos queremos, en una “V” y no en una “W”.

jueves 30 de julio de 2009

Reflexiones

Cada fin de ciclo es como el final de un capítulo más en este libro llamado mi vida. Tantas cosas que suceden que cambian mi manera de pensar, me vuelcan la cabeza y hacen que mire distinto el pasado, el presente, y, sobre todo, mi futuro.

Acabó sin duda el ciclo más pesado que he tenido. Debo admitir que, a pesar de eso, cumplí mis metas, todo salió como lo esperaba, como lo quise…bueno, casi todo. Aprobé mis cursos en el primer ciclo de facultad (incluido mate “dios”), salí electo como Representante Estudiantil ante la Asamblea Universitaria (REA), para luego ser electo Consejo Universitario. La carga fue muy pesada, difícil de llevar, por momentos casi me vuelvo loco. Pero, al fin, acabó. Solamente queda prever de no volverme loco el ciclo que viene, sin duda menos créditos, pero igual no queda de otra.

Entendí tantas cosas que las que entendía ya no las entiendo más. Aprendí como nunca, pero las cosas nunca serán igual. La tranquilidad es algo que uno aprende a valorar mucho más que cualquier otra cosa. Uno se da cuenta que la vida sigue sin parar, y que si uno se queda dormido, el paradero se le va a pasar. Decidí dejar de rebuscar conclusiones y solamente encontrar reflexiones, tratando de alcanzar esa paz que todos en algún momento buscamos.

Y así, tan confuso como este post, dejo una frase que leí hoy conversando en La Catedral, esperando que las cosas ya no sean las mismas.

“En este país el que no se jode, jode a los demás”

Esquina baja.

jueves 25 de junio de 2009

"Algo hicimos mal"

Hace un par de días leí algo que me ha dejado pensando bastante. Sólo quiero que lo lean y reflexionen de la misma manera que yo...razón no le falta...

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Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas

Trinidad y Tobago

18 de abril del 2009

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es elpragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.

lunes 22 de junio de 2009

UN MUNDO SIN MORDAZA


1) El 25 de junio, en la mayor cantidad de países que nos logremos organizar, protestaremos frente a la embajada o consulado de Venezuela correspondiente o frente a organizaciones internacionales relacionadas al tema de los Derechos Humanos.

- Dirección: Av. Arequipa 298, Sta. Beatriz, Lima, Perú

2) La protesta consiste en manifestar llevando una mordaza roja como símbolo de violación a la libertad de expresión.

3) Durante esta protesta se entregará un documento en rechazo al cierre de Globovisión y de cualquier medio de comunicación del mundo.


domingo 17 de mayo de 2009

Condición de candidato: Perfil VOTA 37




"El hombre justo no es aquel hombre que no comete injusticia, sino es aquel que pudiendo ser injusto no quiere serlo."

Mi nombre es Jorge Tudela, tengo 19 años y estoy en la especialidad de Economía. He decidido comenzar esta descripción con una frase que significa mucho para mí y que siento que de alguna forma me identifica. La justicia, un tema tan importante y significativo en la vida de una persona pero que se ve olvidado por muchos que consideran que deben lograr sus objetivos cueste lo que cueste. ¿El fin justifica los medios? Mi respuesta es un NO definitivo. No milito en ningún partido político ni tengo conexión con alguno. Dentro de la universidad, me he desempeñado como miembro del Consejo de Facultad de Estudios Generales Letras, además de ser delegado de cursos en muchas ocasiones. Actualmente, soy miembro del movimiento Unión Estudiantil, que trabaja por y para los alumnos desde hace más de 2 años.

Este año, nuestra universidad elegirá a un nuevo Rector. Es vital que él sea no sólo consecuente con los ideales y valores que la PUCP inspira en sus alumnos y en la sociedad, sino que sepa cómo resolver los problemas que aquejan el día a día de la comunidad universitaria. Debe entender nuestros problemas como alumnos y dar soluciones concretas, no escondiendo intereses del tipo personal o económico que simplemente nos perjudiquen a largo plazo. Debe ser transparente, justo, y honesto.

Actualmente, la PUCP vive un proceso en el cual se han puesto los intereses económicos por encima de los de los estudiantes. La crisis mundial y el aumento de la tasa de desempleo resulta contradictoria con las políticas universitarias de aumento de las boletas y de los precios generales. Observamos que la tasa de inflación baja mes a mes, con proyecciones de volver a las metas del Banco Central para fin de año, pero ¿Aun así las autoridades bajarán las boletas? Si seguimos su lógica, deberían hacerlo, pues si las suben cuando sube la tasa de inflación deberían bajaras cuando ella baje.

Del mismo modo, podemos ver que con el paso del tiempo que se incurren en más y más gastos superfluos que no influyen directamente en el bienestar de los alumnos. Muy poco se habla de becas, de investigación, de mejores servicios, o hasta inclusive de mejores inversiones en infraestructura. No tenemos una real decisión sobre las inversiones que realizan “en nombre” de nosotros mismos.

Es por esto que decidí postularme a la REA. Creo que es necesario que los alumnos tengamos más acceso a la información de cuentas de nuestra universidad, que podamos proponer y realizar la reducción de gastos superfluos e incentivar fondos para la investigación para y por los alumnos, que sobre el campus ESTE NO DECIDAN UNOS POCOS, SINO TODOS. Es necesaria una mayor fiscalización en el uso del dinero.

Asimismo, es necesaria una mejor inversión en los servicios y procesos administrativos de la PUCP. Se propone la implementación del sistema de certificaciones de calidad para sus procesos administrativos (ISO), como lo han hecho en la facultad de ingeniería, garantizando así su eficiencia.

Este año, llegó la hora, la hora en que todos decidamos nuestro futuro…La PUCP te necesita!

domingo 10 de mayo de 2009

No se lo pierdan


(Click en la foto por problemas técnicos)